Un matrimonio de jubilados alojó en su casa a Nicola Corradi, el sacerdote que habría violado a varios alumnos del Instituto Próvolo de Mendoza
El cura Nicola Corradi será alojado en un domicilio particular, perteneciente a una familia de ancianos de Mendoza. Así lo confirmó hoy el procurador de la Corte, Alejandro Gullé, en declaraciones a una radio local.
El sacerdote de 82 años, acusado de abusar de varios chicos hipoacúsicos del Instituto Próvolo en Mendoza, recibió prisión domiciliaria ayer, luego de que la Justicia aceptara el pedido de la defensa.
“La prisión domiciliaria de Corradi está sostenida en un informe del Cuerpo Médico Forense que decía que él estaba apto para permanecer en Penitenciaría. Pero hoy tenemos un informe que dice todo lo contrario, se ha deteriorado de una manera pronta, ha adelgazado 7 kilos en los últimos días. No puede seguir en la condición de encierro en la que está”, señaló Gullé, según consigna el diario Los Andes.
“Como a nosotros nos interesa que francamente llegue vivo al debate, porque pretendemos tener una condena ejemplificadora y, además, porque no somos un órgano de venganza sino de justicia, vamos a tratar de resguardar su integridad física y podamos ventilar públicamente lo que ha hecho este sacerdote”, dijo el procurador.
Corradi dejó este jueves la Penitenciaría de Boulogne sur Mer, donde se encontraba detenido desde noviembre pasado, y fue alojado en una vivienda familiar. Lleva consigo una pulsera electrónica con la que se controlan sus movimientos.
Su abogado, Pablo Kletzl, había solicitado este beneficio para personas mayores de 70 años, algo que finalmente logró, aunque con una fianza de 50 mil pesos.
La decisión fue tomada por los fiscales que llevan adelante el caso, Gustavo Stroppiana y Fernando Guzzo, quienes aceptaron el pedido de la defensa.
La explicación del Ministerio Público para avalar el pedido del cura abusador fue la siguiente: “Se evalúa el riesgo que puede ocasionar esa medida en la investigación con el objetivo de poder llegar a un juicio en donde se condene o se absuelva, según las pruebas con las que se cuente”.
La domiciliaria se le otorgó de acuerdo a lo que prevé el Código Penal, y en base a informes de los médicos de la penitenciaria de Boulogne Sur Mer y del Cuerpo Médico Forense que notificaron de “un notorio deterioro de salud, una baja significativa de peso y el agravamiento de enfermedades preexistentes”.
(Mendoza Post)
Al respecto, los funcionarios judiciales indicaron: “En ambos casos se da cuenta del deterioro de la salud de Corradi. Teniendo en cuenta esto, una de las evaluaciones que hace el fiscal al tomar la decisión es poder llegar a realizar el juicio y poder condenar y absolver con el imputado gozando de cierta salud”.
“En otras palabras, no sería óptimo que el imputado falleciera en la cárcel a los fines de poderlo someter a juicio y lograr, si correspondiera, una condena”, agregaron.
La prisión domiciliaria es un beneficio contemplado en el artículo 10 del Código Penal. En el caso puntual de Corradi, fue aplicado por su edad (más de 70 años) y sus problemas de salud.
Hace dos semanas, la jueza de Garantías Alejandra Alonso le había negado la prisión domiciliaria a Corradi. Uno de los abogados querellantes, Sergio Salinas, había argumentado en contra de la excarcelación “por el riesgo que revestía que los acusados estuvieran en el Instituto Próvolo como lo solicitó la defensa”.
Por la misma causa están detenidos el cura Horacio Corbacho y los ex empleados del Instituto Próvolo José Luis Ojeda, Armando Gómez y José Bordón.
