“No fuimos nosotros quienes lanzamos la guerra contra ustedes en septiembre de 2001, fueron ustedes y sus dictadores en nuestras tierras”, le escribió Jaled Cheij Mohammed.
“No fuimos nosotros quienes lanzamos la guerra contra ustedes en septiembre de 2001, fueron ustedes y sus dictadores en nuestras tierras”, escribió Cheij Jaled Mohammed desde la prisión de Guantánamo en su carta a Barack Obama en 2015.
Para el autoproclamado cerebro de los atentados del 11-S, el atentado terrorista que provocó la muerte de unas 3.000 personas era el resultado de la política exterior de Estados Unidos.
Cheij Mohammed comenzó a escribir su carta de 18 páginas en 2014, enviada a “la cabeza de la serpiente, Barack Obama” y dirigida a la “nación de la opresión y la tiranía”.
Jaled Cheij Mohammed.
Fechada el 8 de enero de 2015, la carta llegó a la Casa Blanca en los últimos días de la presidencia de Obama, después de que un juzgado militar ordenara a la prisión de Guantánamo, donde está detenido Mohammed, que la entregara.
En ella Mohammed dice, entre otras cosas, que Dios estaba de su lado en los atentados de Nueva York y Washington. “Alá nos ayudo ha realizarlos (los atentados de) el 11 de septiembre, a destruir la economía capitalista, a tomarlos desprevenidos y a exhibir la hipocresía de sus argumentos de larga data sobre la democracia y la libertad”, escribió el detenido de origen pakistaní.
Atentado de las Torres Gemelas (Richard Drew/AP)
Enumerando una lista de “masacres brutales y salvajes” de Estados Unidos, desde Vietnam a las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, Cheij Mohamed evocó también la suerte de los palestinos y el apoyo estadounidense a Israel. “Sus manos están teñidas de la sangre de nuestros hermanos y hermanas, de nuestros niños asesinados en Gaza”.
De 52 años, Cheij Mohammed lleva 15 años detenido y podría ser condenado a la pena capital. “Si su tribunal me condena a cadena perpetua, estaré feliz de estar solo en mi celda para adorar a Alá durante el resto de mi vida y arrepentirme delante de él de mis pecados y malas acciones”, escribió al respecto Cheij Mohamed, sometido a 183 submarinos (simulación de ahogamiento) en marzo de 2003.
“Y si su tribunal me condena a muerte, seré todavía más feliz de ir al encuentro con Alá y los profetas y de ver a mis mejores amigos, a quienes mataron injustamente en el mundo, y de ver al jeque Osama Bin Laden”.
Fuente: Clarin
