Hoy estamos frente al primer paro que tanto la CGT como las dos CTA le llevan a cabo al gobierno, personalizando la acción contra el Presidente.-
Este accionar no es nada nuevo y ha sido la herramienta permanente de las entidades gremiales en los enfrentamientos con los gobiernos de turno, especialmente cuando estos no son peronistas.
Y la pregunta que nos hacemos es que pasa el día después del paro, pues lo que pasa en líneas generales es que no pasa nada, los gobiernos siguen con sus políticas y los sindicatos con sus reclamos, a lo sumo y como viene ocurriendo ahora , se dan acuerdos sectoriales, se entregan más o menos subsidios, se enfrentan con unos más que con otros, pero no se soluciona el problema en forma real y no se soluciona porque SEGUIMOS TOMANDO LAS MISMAS DECISIONES Y EN CONSECUENCIA SEGUIMOS OBTENIENDO LOS MISMOS RESULTADOS.
Los principales reclamos son por la cuestión laboral, la caída del empleo, la pérdida de poder adquisitivo, menor consumo, todo relacionado con el ingreso y esta situación se agrava en los años electorales, que al ser cada dos años bloquea cualquier intento de cambio, porque en la política tradicional de nuestro país y para ejemplificarlo, un año hacemos cloacas( o sea inversiones)pero el otro año debemos poder comprar LCDS ( o sea gastos), sumados a la ya conocida idiosincrasia nativa que queremos las cosas ya, sin posibilidad de planificar a largo plazo.
Por ello a continuación reitero algo ya publicado sobre el cambio en las relaciones con el empleo para nuestro país.-
Una reforma profunda del modelo vigente de relaciones laborales impone
cambios legales y estructurales tanto en el plano individual como colectivo,
poniendo énfasis en el empleo y su promoción como objetivos prioritarios y
centrales.
La evolución del empleo depende del crecimiento de la economía. Por lo
tanto las normas laborales deben ser suficientemente equilibradas de manera
de proteger a quienes aportan su trabajo, pero sin generar desincentivos a la
inversión ni a la productividad. Sólo la creación de empleo y el aumento de
productividad pueden constituir la base sólida de salarios elevados.
Toda imposición o carga sobre el salario provoca una sustitución de mano
de obra por capital, afectando el nivel de empleo. La oferta agregada de mano
de obra es relativamente rígida, no así la demanda. Es por ese motivo que cualquier
aumento del costo laboral debido a mayores impuestos y cargas sobre el
trabajo, reduce el salario de bolsillo.
Es imprescindible promover la negociación de salarios y condiciones laborales
en un marco de modernidad y de productividad, entre interlocutores
genuinos y con intereses distintos pero finalmente alineados por la búsqueda
del éxito de la empresa. Los resultados serán los mejores posibles frente a cada
circunstancia o contexto en el que se desarrolla la actividad de la empresa y
del sector.
Es necesario que el modelo sindical sea transparente y que asegure el pleno
ejercicio de la libertad sindical, individual y colectiva. Se debe asegurar la
democracia sindical en todos los planos, no solo el electivo, sino en lo que hace
a la participación real de los representados en la vida interna de los gremios.
Se debe dar preferencia a los acuerdos laborales de nivel menor (empresa,
sector geográfico, etc.), que a los acuerdos colectivos a nivel de sector de
actividad. Sólo a nivel de empresa, con sus propias ventajas y dificultades, asegura
la convergencia de intereses entre dueños, accionistas y trabajadores
DANIEL FALDUTI
