Se trata de Pedro, puestero de la estancia La Brisa. Las llamas arrasaron con todo lo que tenían a su paso y fueron los ladridos de los perros del lugar que lo despertaron.
Un puestero de una estancia ubicada en cercanías a la ruta 645, camino a Falda del Carmen, se salvó milagrosamente de morir quemado, al lograr escapar en medio de las llamas.
El fuego, que afecta a gran parte de las sierras de Córdoba, comenzó a avanzar de manera descontrolada llegando a la estancia La Brisa.
“Yo estaba durmiendo y escuché el ladrido de los perros que me despertaron. Si no hubiera sido por ellos, me hubiera muerto quemado”, dijo Pedro a Cadena 3.
Y agregó: “A las 2 no se podía estar por el humo y las llamas. Es una tristeza como ha quedado todo, las llamas consumieron todo a su paso”.
Pedro relató que el fuego llegó a 50 metros de la estancia ya que el asfalto impidió que siguiera avanzando.
En tanto, dos jinetes salieron a buscar a un grupo de vacas que desapareció de la estancia producto de las llamas: “No sabemos dónde están”, dijo.
Fuente: Cadena3
