En plena campaña electoral, arranca la peor semana judicial para el kirchnerismo que incluye el inicio de un juicio oral, una serie de indagatorias y posibles procesamientos para varios ex funcionarios kirchneristas. Mañana habrá un plato fuerte: el ex vicepresidente Amado Boudou enfrentará su segundo juicio oral y público por el caso Ciccone.
Al mismo tiempo, el ex ministro de Planificación Julio De Vido será indagado por las irregularidades en las contrataciones de buques con gas natural licuado y se decidirá si finalmente lo detienen. Además, está semana iniciarán las indagatorias en la causa Hotesur SA, la firma hotelera de Cristina Kirchner, y la Justicia empieza a definir si procesa a la Procuradora General, Alejandra Gils Carbó, investigada por irregularidades en la compra de un edificio para la Procuración.
Boudou, De Vido y Gils Carbó fueron parte de las primeras líneas del Gobierno kirchnerista e impulsaron y ejecutaron muchas medidas y políticas de Estado que hoy son investigadas, en su mayoría por presunta corrupción. Todos ellos, junto a la ex presidenta, enfrentan ahora un complejo escenario judicial que convertirá a esta semana como una de las más calientes para varios ex funcionarios kirchneristas incluida la propia Cristina.
Hoy a las 9.30 comenzará el juicio oral y público contra Amado Boudou que en pleno ejercicio de su cargo aspiró a ser el sucesor de Cristina Kirchner en el sillón de Rivadavia. La compra de la ex Ciccone Calcográfica, la imprenta privada más grande de la Argentina y la única con capacidad para imprimir billetes, frustró sus planes políticos y los principales desafíos se trasladaron a los Tribunales de Comodoro Py donde tiene unas diez denuncias en su contra.
