Un incidente quebró la tranquilidad del barrio Puerto Nuevo, en Gualeguaychú, Entre Ríos. Fue en la vivienda de Gustavo Pastorizzo, padre de Fernando, el joven asesinado presuntamente por su novia Nahir Galarza (19) el pasado 29 de diciembre de 2017. En la madrugada del sábado, la casa de la víctima recibió un ataque anónimo que ya fue denunciado. No es la primera vez que esto sucede: antes ya había recibido amenazas en su cuenta de Facebook.
Aún de noche, cerca de las 5, Gustavo escuchó unos golpes en la puerta. Como el ruido era más insistente que un llamado habitual, pese a la hora, decidió ir a ver qué pasaba. Descubrió así que un cartel que ocupaba parte del frente, pidiendo justicia por su hijo Fernando, había sido removido.
Como en la calle no había rastros de personas ni del cartel, Gustavo caminó unas cuadras para dar con una explicación. Así encontró el cartel destrozado cerca de una plaza. De inmediato fue a la comisaría para denunciar el hecho y el fiscal de la causa, Mario Andrés Figueroa, quien asumió en reemplazo de Guillermo Biré, decidió poner una custodia policial en la puerta.
“Repudiamos en forma enérgica las amenazas proferidas esta madrugada en el domicilio del Sr. Pastorizzo. Seguiremos con la investigación firmemente hasta que se expida la justicia y se condene a los responsables de la muerte de Fernando”, sostuvo Juan Carlos Peragallo, uno de los dos abogados de la familia Pastorizzo.
