“La Pedrera se pinta de azul”, fue la propuesta de la Asociación de Padres del Trastorno Espectro Autista (TEA) que logró reunir a personas de todas las edades con una remera o campera del color que mundialmente representa el autismo, basado en el tono del mar, el fenómeno climático que reúne la tranquilidad y la turbulencia en distintos momentos.
La convocatoria fue este domingo a la siesta en la Plaza de los Niños, en el sector de las aguas danzantes. El clima acompañó la jornada, con mucho sol y viento suave que permitió realizar la actividad física sin inconvenientes. “Últimamente la gente nos viene acompañando muchísimo, notamos que cada vez se suman más y nos acompañan un montón durante todo el año. Las respuestas son muy favorables, teniendo en cuenta que no hace mucho que se está dando a conocer todo lo que es el autismo”, expresó Laura Borda, una de las madres que lleva adelante el grupo.
