Boca ganó un partido típico de Copa Libertadores. Luchado. Trabajo. Pensado. En tiempos donde se lo cuestiona sobre si juega bien o mal, lindo o feo, el equipo que conduce Guillermo Barros Schelotto se enfoca en intentar sumar de a tres cada vez que juega. A veces lo logra y otras no, pero la búsqueda es durante los 90 minutos.
Frente al ordenado Junior contó con la lucidez de Pablo Pérez, que tejió los hilos en el mediocampo, y el extraordinario presente de Cristian Pavón, quien parece empeñado en romper todas las marcas posibles en cuanto a partidos consecutivos disputados como titular se trata. Lleva 62 y va por más.
