Lugareño gozoso y poeta universal, fueron sus temas principales la tierra, las aves, los árboles, las pequeñas tareas cotidianas, expresadas con humilde sabiduría. Es el máximo referente de la poesía de San Luis. En toda su obra se aprecia una cosmogonía integradora donde el hombre es un elemento más de la naturaleza, del paisaje.
Antonio Esteban Agüero nació en Piedra Blanca, San Luis, el 7 de Febrero de 1917. Vivió su niñez en una casa de barro, cerca del arroyo, allí en Piedra Blanca y a los 20 años publicó su éxito “Poemas lugareños”. (Su vocación literaria se manifestó a temprana edad, los primeros relatos y poemas datan desde sus quince años). Desde 1938, Agüero colaboró en el suplemento dominical del diario: “la prensa”, de Buenos Aires, y en muchas revistas y diarios Argentinos y extranjeros como: el diario “La nación”, de Chile, “el comercio”, diario peruano, y revistas de San Luis Argentina (entre otras).
Siendo poeta y prosista obtuvo distinciones por varios trabajos:” Retrato de un dama” obtuvo el 1º Premio de Poesía y Medalla de Oro, 1947, de la Dirección General de Cultura de Córdoba, “Las cantatas del árbol” y “Romancero de niños” fueron galardonados con el 1º Premio Nacional de Literatura Regional, máxima distinción a que puede aspirar un escritor residente en el interior del país.
El 4 de enero de 1952 se casa con Elia Barbosa Fernández, madre de su única hija, la doctora María Teresa Agüero. Se graduó de maestro normal en la escuela: “Juan Pascual Pringles” en la ciudad de San Luis.
Desempeño importantes cargos públicos en su provincia, fue Presidente del Consejo Provincial de Educación entre los años 1955y 1956.Tambien fue Director de Cultura en el año 1957, Ministro de previsión Social y Educación en1957 y Ministro de Gobierno entre 1958y 1959.
En el año 1958, la Dirección Nacional de radiodifusión le otorgó la Medalla de Oro por la mejor conferencia de carácter histórico, y en 1960 el diario “Clarín” le otorga, por voto del jurado compuesto por Jorge Luis Borges, Enrique Larreta y Fermín Gutiérrez el premio del Sesquicentenario de la Revolución de Mayo a su poema “Un hombre dice a su pequeño país”.
El 28 de Setiembre de 1970 el poeta recibió el título de Doctor Honoris Causa Post-Mortem de la Universidad Nacional de San Luis, por Resolución Rectoral Nº 109. Numerosos escritores se han ocupado de la obra poética de Antonio Esteban Agüero, como: Alejandro Nicotra, Ernesto Sábato y Jorge Luis Borges.
Fallece en la ciudad de San Luis el 18 de Junio de 1970 a los 53 años de edad. Como era su deseo, sus restos descansan en el cementerio de la Villa de Merlo.
Entre sus principales publicaciones se destacan:
– “Poemas lugareños” (1937)
– “Romance aldeano” (1938)
– “Pastorales” (1939)
– “Romancero de niños” (1946)
– “Cantatas del árbol” (1953)
– “Un hombre dice a su pequeño país” (1972)
– “Canciones para la voz humana” (1973)
– “Poemas Inéditos” (1978)
Estos tres últimos fueron publicadas póstumamente por su segunda esposa: Rosa Romanella de Agüero.
Actualmente están publicadas sus obras completas por la Editorial Universitaria de San Luis.
CAPITÁN DE PÁJAROS
Yo, Antonio Esteban Agüero,
capitán de pájaros,
general de livianas mariposas,
estoy en Buenos Aires,
la capital del Plata,
para ser presidente
y organizar la Patria.
Detrás he dejado
los pueblos que me siguen,
ejército de alondras,
la división blindada de los cóndores,
las águilas que saben del sabor de la piedra,
calandrias,
chalchaleros,
chiriguas mañaneras,
los secretos lechuzos que me pasan
la información del día y de la noche.
Tengo un millón de caballos
¿Escucháis su relincho?
Que rodean la urbe por sus cuatro costados,
sus jinetes son muertos de Facundo,
son muertos de Ramírez,
montoneros del Chacho sableadores de Pringles,
domadores,
remeseros,
rastreadores,
guitarreros,
espectrales jinetes que cabalgan
mi millón de caballos.
Les ruego que se rindan
que depongan las armas,
que guarden los tanques,
y encierren los cañones,
porque mañana a mediodía
quiero estar en la Plaza de Mayo
sobre viejos balcones del Cabildo
para ser presidente
y prestar juramento:
por los ríos de sangre derramada,
por los indios y los blancos muertos
por el sol y la luna,
por la tierra y el cielo,
por el padre Aconcagua,
y por el Mar oceánico,
y por todas las hierbas y los bosques,
y por todas las flores y los pájaros,
y por el hambre de los niños pobres,
y la tristeza de los niños ricos,
y el dolor de las jóvenes paridas,
y la agonía de los viejos …..
Juro
Yo juro.
Hacer de este país la Patria.
Ordeno que se rindan
porque mañana a mediodía
entraré en Buenos Aires.
Tengo un millón de caballos
¿Escucháis su relincho?
Nadie podrá atajarme.
