El estreno de la camiseta violeta le sentó bien al Más Grande. Los dirigidos por el Muñeco lograron adueñaerse de la pelota y manejar los hilos del encuentro en el comienzo. De hecho, Lucas Pratto fue el primero que avisó con un cabezazo tras un centro de Rodrigo Mora.
Sin embargo, y cuando todo parecía que River iba a continuar dominando a su rival, el volante Nicolás Da Campo envió un remate que pasó por encima del arco de Franco Armani. Pero luego de aquella advertencia, los sanjuaninos volvieron a lastimar al Millo.
¿Cómo? Primero con un cabezazo de Martín Bravo, que pasó cerca del palo derecho del arquero santafesino, y más tarde con un sensacional disparo de Nazareno Solís. Aun así, Franco apareció para darle tranquilidad a los hinchas.
River reaccionó y se dio cuenta de que la clave para poder convertir era desbordar por izquierda. A los 17 minutos, Ignacio Fernández envió un centro hacia atrás para que Ignacio Scocco la empuje y salga a festejar. Aun así, el juez de línea advirtió que al uruguayo se le había ido la pelota y por eso Germán Delfino anuló el tanto.
De todos modos, esto no fue una desmotivación para River. Es que, a los 23 minutos, Pratto desbordó por izquierda -la pelota se fue- y metió una gran asistencia para que Mora la empuje y convierta el 1-0 en el Monumental. ¿La curiosidad? Hacía 16 partidos oficiales (8 de titular) que no anotaba con el manto sagrado.
