El caso Próvolo de la provincia de Mendoza, ocurrido hace un año, puso en relieve el rol que cumplen, los intérpretes de lenguas de señas.
La investigación por los abusos a chicos sordos en el instituto religioso mendocino, ha puesto en relieve el rol de los intérpretes. Son ellos quienes actúan como puente entre los denunciantes, el fiscal, los abogados, los peritos y los taquígrafos. Prácticamente sería imposible poder reconstruir los hechos sin la presencia de estos profesionales.
En San Luis, Mauricio Cabrera empleado judicial de la Defensoría 2, es un claro ejemplo de la necesidad de intérpretes. Demuestra que la lengua de señas tiene que estar presente también en el ámbito jurídico. La necesidad de inclusión, por mas bajo que sea estadísticamente es bajo el porcentaje de sordos mudos en él país.
