Las imágenes dan cuenta, de la captura de un roedor, en el barrio Sucre de la ciudad de San Luis.
Los vecinos alarmados con el hantavirus, consultando sobre si son o no portadores.
En San Luis no hay presencia de ratones de las especies involucradas en la transmisión del hantavirus
Desde el Programa Epidemiología informan que es importante aclarar a la población que en todo el territorio provincial, hasta el momento, no hay registro de la presencia de ratones colilargos pertenecientes a las especies involucradas en la transmisión del virus Hanta
Los hantavirus infectan distintas especies de roedores en todo el mundo. En América, en los últimos años se siguen confirmando casos de síndrome pulmonar por hantavirus en países como Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Ecuador, Estados Unidos de Norteamérica, Panamá, Paraguay, Uruguay y Venezuela.
En Argentina se han identificado tres regiones endémicas: norte (Salta y Jujuy), centro (Bs. As., Santa Fe y Entre Ríos) y sur (Neuquén, Río Negro y Chubut).
Recomendaciones para turistas que visiten zonas endémicas por hantavirus
Ventilar los albergues o refugios al menos por 30 minutos, abriendo puertas y ventanas que faciliten la ventilación.
No ingresar a lugares pocos iluminados y ventilados, que pueden ser madrigueras de roedores, cuevas troncos huecos o matorrales densos.
Acampar en lugares abiertos, despejados y limpios, sin evidencia de roedores, matorrales, acumulación de madera o desechos que sean aptos para la nidación de roedores.
El agua para bebidas, aseo dental, cocina o lavado de platos debe provenir de una fuente de agua potable o bien someterla a ebullición o cloración.
En los campamentos la basura debe depositarse en tachos cerrados a prueba de roedores y su disposición final debe realizarse por enterramiento a una distancia no menor a 30 metros del lugar.
Las carpas deben contar con piso y cierre hermético.
Sólo se recomienda la recolección de frutos silvestres, leña o actividades similares en lugares soleados o aireados.
¿Qué es el hantavirus y cómo se transmite?
Esta enfermedad viral lo transmiten a las personas los ratones de campo (principalmente los colilargos), que eliminan el virus a través de la saliva, las heces y la orina. El contagio se realiza con tan sólo inhalar estas partículas (que lo podemos hacer respirando en lugares abierto o cerrados), aunque también si se tiene contacto con excrementos o secreciones de los ratones, o por mordedura.
¿Cuáles son los síntomas?
Una vez infectado, aparece la fiebre, dolores musculares, fatiga, escalofríos, cefaleas (dolores de cabeza), náuseas, y, en algunos casos, un cuadro de gastroenteritis con vómitos, dolor abdominal y diarrea. Los síntomas de la enfermedad se parecen a un estado gripal, pero después de algunos días puede evolucionar rápidamente a una fase en que haya dificultad respiratoria que puede agravarse produciendo lo que se conoce como “síndrome cardiopulmonar por hantavirus”, que si bien es poco frecuente puede llevar a la muerte si no ser tratado a tiempo. La tasa de letalidad en esta fase puede alcanzar hasta el 50%, según advirtieron las autoridades.
¿Cómo es el tratamiento?
Como no existe tratamiento específico para el hantavirus, los pacientes infectados deben ser asistidos en establecimientos hospitalarios, de preferencia con unidades de terapia intensiva que cuenten con asistencia respiratoria mecánica.
¿Cómo puede prevenirse?
– Evitar la convivencia con roedores y el contacto con sus secreciones.
– Evitar que los roedores entren o hagan nidos en las viviendas.
– Tapar orificios en puertas, paredes y cañerías, mantener la higiene con agua y lavandina, colocar huertas y leña a más de 30 metros de las viviendas, cortar pastos y malezas hasta un radio de 30 metros alrededor del domicilio. Humedecer el piso antes de barrer para no levantar polvo.
– Ventilar por lo menos 30 minutos antes de entrar a lugares que hayan estado cerrados (viviendas, galpones). Cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo húmedo antes de ingresar.
– Realizar la limpieza (pisos, mesas, cajones y alacenas) con una parte de lavandina cada diez de agua (dejar 30 minutos y luego enjuagar). Humedecer el piso antes de barrer para no levantar polvo.
– Al acampar hacerlo lejos de maleza y basurales, no dormir directamente sobre el suelo y consumir agua potable.
– Si se encuentra un roedor vivo: usar veneno para roedores o tramperas para capturarlo (no intentar tocarlo o golpearlo). Consulte en el municipio si se dispone de un servicio de control de plagas.
– Si se encuentra un roedor muerto: rociarlo con lavandina junto con todo lo que haya podido estar en contacto y esperar un mínimo de 30 minutos. Luego recogerlo usando guantes y enterrarlo a más de 30 centímetros de profundidad o quemarlo.
