Una familia del Barrio 126 viviendas que no tiene de trabajo decidió, vender pollos asados para subsistir en la puerta de su casa. El puesto no cumple los requisitos para la habilitación bromatológica, pero piden una prórroga para poder salir adelante con su negocio y juntar el dinero para la construcción legal del comercio.
Es por eso que el propietario reconoce que no tiene habilitación pero pide que lo dejen trabajar hasta que pueda regularizar el tema bromatológico.
