En la tarde del sábado el centro de San Luis se vistió de celeste, porque se realizó como en otras oportunidades la Marcha Por la Vida, y además la celebración del Derecho del Niño a Nacer, que se conmemora todos los 25 de marzo desde el 7 de diciembre de 1998.
A las 17:30 un gran número de personas, con pañuelos celestes, pancartas y carteles, se convocaron en la plaza Independencia y marcharon pacíficamente hasta la plaza Pringles, manifestándose, y cantando en defensa de las dos vidas.
Esa marcha como lo dijo Walter Berlo, pastor evangélico, no tenía colores políticos, ni credos religiosos, era con un solo objetivo pedir por el derecho de los niños a nacer, y terminar con el flagelo del aborto.
Finalmente una vez finalizada la manifestación se realizó en la plaza Pringles el Festival por la Vida, que fue una verdadera fiesta para toda la familia.
