Nueve presos que eran trasladados este miércoles por el Servicio Penitenciario de Santa Fe se fugaron en circunstancias aún no esclarecidas cuando un micro circulaba por la autopista, a la altura de Granadero Baigorria, y dos fueron recapturados poco después.
A raíz de la fuga, ocurrida al mediodía, un empleado del Servicio Penitenciario resultó herido de bala en un glúteo y en la pierna derecha y fue alojado en el hospital Clemente Alvarez, mientras que otros sufrieron contusiones y fueron atendidos en el hospital Eva Perón.
Daniel Corbellini, director general de la central analítica OJO, explicó esta noche que “la fiscal de Violencia Institucional, Karina Bartocci, está investigando con Asuntos Internos una situación que se da dentro del celular, que frena bruscamente sobre la cinta asfáltica y para al costado de la ruta, carril hacia el norte, a la altura del kilómetro 3”.
Sostuvo que aún no se pudo determinar si los presos eran llevados esposados y que también es materia de investigación si realizaron alguna maniobra, por ejemplo prender fuego adentro del micro, para obligar a que se detuviera.
Por su parte, el fiscal Marcelo Maximino dijo que la posibilidad de una emboscada que se difundió en primera instancia no es “la hipótesis más concreta” de la investigación y anunció que les formará causa a los diez custodios encargados del traslado de los presos por el delito de “facilitamiento de evasión”.
Por esa razón, Maximino solicitó que se les secuestraran las armas y los teléfonos celulares a los diez agentes con el fin de que sean peritados, explicaron voceros del Ministerio Público de la Acusación (MPA).
La fuga
El hecho ocurrió pasado el mediodía del miércoles en el kilómetro 1,5 de la autopista Rosario-Santa Fe, a la altura de la localidad de Granadero Baigorria.
Según explicó el ministro de Seguridad provincial, Maximiliano Pullaro, los presos habían salido poco antes de la Unidad Penal 3 de Rosario, donde realizaron un “acercamiento familiar” dispuesto judicialmente y eran trasladados a su lugar de alojamiento en la cárcel de Coronda, a unos 120 kilómetros al norte de Rosario.
La primera versión de la fuga señalaba que desde dos vehículos habían tiroteado el minibús oficial para obligarlo a detenerse y facilitar la fuga de nueve de los trece presos trasladados en el micro.
Sin embargo, fuentes oficiales dijeron que los dos automóviles utilizados en la fuga, un Fiat 147 que fue recuperado a la tarde en Rosario y una VW Suran color negra, fueron robados por los evadidos luego de escapar del micro.
Voceros policiales indicaron que cuatro de los presos evadidos estaban condenados por homicidio, tres por robo y dos por amenazas. “Al no tratarse de integrantes de una organización criminal, la hipótesis de la emboscada nos presenta dudas”, dijo una fuente del gobierno santafesino.
Al menos cuatro de los evadidos escaparon en la Suran con armas robadas a agentes del Servicio Penitenciario, confirmó el ministro Pullaro.
Los dos recapturados fueron identificados como Diego Alberto Sosa y Nahuel Arce, el primero condenado a seis años y seis meses de prisión por robo y el segundo a 8 años de cárcel por homicidio.
Tanto el Ministerio de Seguridad provincial como el MPA habían informado la captura de cinco evadidos, pero luego explicaron que aún hay tres detenidos cuya identidad no fue verificada. “Vamos a encontrar a las personas que se fugaron en esta confusa situación, no descartamos nada”, sostuvo el ministro.
El funcionario se mostró optimista en encontrar a los fugados porque, dijo, ya ocurrieron hechos similares “y siempre los recapturamos”. Explicó que en la provincia hay “entre tres mil y cinco mil traslados por mes” de presos y “este era uno más de esos”.
Como consecuencia del escape, unos 120 miembros de las fuerzas de seguridad de Santa Fe realizaban un rastrillaje por la zona de la fuga en procura de recapturar a todos los evadidos.
