El procedimiento ocurrió pasado el mediodía y comenzó luego de que la víctima activara un botón antipánico que la Justicia le proveyó luego de denunciar a su ex, Luis Eduardo Torres, por violencia de género. Torres, que por orden judicial tenía prohibido acercarse a la casa de la mujer, ubicada en la manzana 7108 del barrio La Ribera, insistía en quedarse y la amenazaba con un arma blanca, le comentó la víctima a la Policía.
Tras un alerta del Centro de Operaciones, dos motoristas acudieron a la vivienda y fueron recibidos por la mujer, de apellido López, que los condujo al interior de la morada, donde Torres se escudaba detrás de sus hijos de 10, 12 y 15 años. El primero en encararlo fue un oficial principal de apellido Heredia, que recibió un palazo en el casco protector y fue quemado con agua caliente en la pierna derecha luego de que le arrojaran un termo. Desestabilizado, el efectivo cayó al suelo y uno de los niños, incentivado por su padre o confundido por el episodio, intentó lesionarlo en la espalda con un cuchillo.
Fue allí que intervino el otro policía, a quien golpearon en el brazo derecho con un palo de madera mientras trataba de impedir que apuñalaran a su compañero. Finalmente, Torres, de 35 años, fue reducido y trasladado a la Comisaría 29ª. Santiago Ortiz, juez Contravencional de Villa Mercedes, ordenó que quedara detenido bajo una pesada acusación: “Desobediencia de una orden judicial, resistencia a la autoridad, lesiones leves doblemente agravadas (por atacar a personal policial y por utilización de menores) y daños”.
El médico policial determinó que Heredia sufrió quemaduras de 2º grado y estará fuera de servicio por 15 días, mientras que Ortubia fue diagnosticado con contusión muscular en brazo derecho.
FUENTE Y REDACCIÓN: Web Te Lo Cuento
