Tres hombres fueron asesinados este miércoles a la noche después de las 23.30 en una vivienda ubicada en un pasillo en Risso al 1600 del barrio Guadalupe Oeste. Se trata de Pablo Daniel Lezano de 40 años, Dario Alfredo Ibáñez de 47 y Luis Martín de 60, quienes recibieron disparos de arma de fuego letales en la zona del cráneo. Una de las víctimas fue encontrada cerca de la puerta de ingreso, otro en el baño y el último en una cama en un dormitorio, según indicaron fuentes policiales.
El hallazgo se dio pasadas las 23.30 del miércoles, en una propiedad ubicada en el interior de un pasillo, y fue luego de que los vecinos escucharan una serie de estruendos y llamaran a la central del 911.
El dueño de la casa es un hombre de 47 años, cuyas iniciales son L.A.H., quien se encuentra arrestado por orden de la fiscal de la Unidad Especial de Homicidios, Ana Laura Gioria, que investiga el caso. El mismo, según indicó a los investigadores, se retiró de la vivienda por apenas 10 minutos para comprar una serie de productos para cocinar pizzas y cenar con dos amigos y su cuñado.
Sin embargo, cuando regresó de hacer los mandados encontró los tres cuerpos en medio de un reguero de sangrey cuando preguntó a los vecinos, nadie supo qué decirle.
El examen químico que buscar encontrar residuos de pólvora en la piel, conocido también como “barrido electrónico”, es la pericia clave que los investigadores del área de homicidios de la Policía de Investigaciones esperan tener en las próximas horas. Dicho examen fue realizado al único arrestado que tiene la causa que investiga el triple crimen del pasillo de Risso al 1600 del barrio Guadalupe Oeste.
Se trata de A.H.L., el cual estuvo en la vivienda donde ocurrió el fatal desenlace y quien dijo compartir los minutos previos a que Pablo Daniel Lezcano de (40), Dario Alfredo Ibáñez (47) y Luis Martín (60) sean ejecutados con un disparo de arma de fuego. El mismo permanece en calidad de arrestado por orden de la fiscal de la Unidad Especial de Homicidios, Ana Laura Gioria, que solicitó que se le practique el examen para determinar qué grado de participación -o no- tuvo en el violento episodio.
El estado de sospecha, aún primario, que tienen los investigadores sobre este enigmático hombre, surge al tener cierto recelo sobre lo que declaró ya que sostuvo que anoche salió de la vivienda para ir a comprar a un almacén y que cuando regresó encontró los tres cuerpos tirados y con impactos de bala en la zona de la cara.
Claramente por esa razón, la suspicacia que existe sobre su actuar durante la noche del miércoles derivó en que se le practique el examen de barrido electrónico, el cual según indicaron fuentes policiales a Aire Digitalllegaría entre el viernes o sábado y así podría determinar si A.H.L. manipuló un arma de fuego.
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