Se escucha la chicharra final, el 97-87 quedó estampado en el marcador para siempre y los creadores de la gesta se juntan en una ronda a los saltos, a los abrazos, a los gritos. La Selección Argentina de básquetbol le acaba de ganar a Serbia y así, clasificó para las semifinales del Mundial de China.
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ENTRE LOS MEJORES CUATRO DEL MUNDO.
5.582
10:17 – 10 sept. 2019
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Hay alguien que no participa de esa ronda de eufóricas emociones. Es Sergio Hernández, que está sentado en el banco mientra intenta -sin éxito- contener las lágrimas con una toalla sobre su cara.
El capitán Luis Scola consuela a un emocionado Sergio Hernández. Foto: CABB
De pronto, el escenario de los festejos ya no es más el parquet del estadio de Dongguan, si no el vestuario celeste y blanco. Entran de a uno y se van contagiando. Vuela un tacho de basura, las camisetas se entregan a dar giros por el aire. Siguen los saltos, los abrazos, los gritos. Y van seguir por un buen rato. Allí, en el micro y en el hotel donde concentran. Porque meterse entre los cuatro mejores del mundo no sucede todos los días. Y vaya si es un motivo para celebrar.
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¡El vestuario es una fiesta!
17,9 mil
10:13 – 10 sept. 2019
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