El caluroso sábado esperaba la jornada de nuestro fútbol infantil, los pequeños del Deportivo Pringles debieron mudarse hasta el predio de los locales ubicado en la calle Salvador Segado, alli se enfrentarían a los Búfalos Sanluiseños, se descolgaron varias banderas expresando el cariño por los colores y el apoyo de los padres hacia los chicos, pero hubo uno que generó tristeza absoluta.
El colorido siempre se encienden cuando los padres de los pequeños comienzan con su clásico ritual de colgar ‘trapos’, arrojar papel picado y por supuesto el clásico sonido de los redoblantes, en la mayoría de las veces, casi en su totalidad dentro del fútbol infantil las banderas expresan cariño, sentimientos, apoyo y palabras de fuerzas, pero este fue un caso especial, ante la mirada inminente de todo el público, los ojos tristes de los chicos y la angustia contenida de los padres, los pequeños del Deportivo Pringles saltaron al campo de juego y desplegaron un cartel que decía lo siguiente: »Nos dijeron que Pringles era nuestra casa y un lugar familiar, hoy puede ser nuestro último partido por que somos niños y a los dirigentes no les importamos».
Esta situación incitó a esta producción a averiguar sobre lo sucedido y algunos padres mencionaron que dentro del Club existe un gran desinterés por los chicos, escasean las herramientas para poder entrenar, falta total de compromiso por el crecimiento de los chicos dentro del fútbol y hasta se animaron a contar que existe una gran falta de respeto para con ellos y algunas veces se ejerció violencia verbal, también mencionaron que diariamente buscan dialogar con los directivos principales y no encuentran respuestas, también contaron que no pueden hacer uso de las instalaciones y que de hecho hace algunas semanas para ser local tuvieron que salir a alquilar otra cancha.
Hace muy poco tiempo el »Albirrojo» volvió al fútbol oficial luego de una gran ausencia y en el área infantil de la mano de Lucas Rios regreso a la competencia logrando importantísimos resultados y un crecimiento enorme, por cierto, algunos padres también hablaron sobre lo lamentable que fue para los chicos la salida de Ríos, ya que, era el impulsor de los pequeños y trabajaba arduamente por ellos, sienten que algunos dirigentes le impidieron a Lucas hacer su tarea y por eso decidió irse. Lo concreto es que lamentablemente los chicos del Deportivo Pringles en un texto reflejado en una bandera expresaron su tristeza, su enojo, su angustia, su malestar por no ser atendidos como merecen. Algunos padres contaron que les entristece tener que sacar a los chicos del club debido a que son del barrio, son hinchas, quieren a la institución etc etc. pero, ante falta de amparo no les queda remedio, cabe mencionar que en esta época anual la Liga Sanluiseña de Fútbol no permite el traspaso de los jugadores de un club a otro, pero claro esta que seria una pena para estos chicos quedarse sin hacer lo que más aman, jugar al fútbol.
Nuevamente los pibes son perjudicados por decisiones o actuaciones dirigenciales de los grandes, increíblemente pibes de 9 y 10 años de edad deben saltar a un campo de juego reflejando una bandera que pide atención, respeto y espacio deportivo, lógicamente podemos entender ante esta situación que a muchos dirigentes les cuesta entender y creer que el futuro de un club está y estará siempre en el fútbol formativo y que mañana esos chicos son los que obtendrán buenos resultados en 1era división. Por el bien del fútbol, por el bien de los pibes, por el bien del Club, ojalá que Juan Carlos Manosalva el presidente del club pueda atender en su despacho a estos padres que lamentan profundamente lo que está sucediendo y que esa bandera se convierta en historia olvidada.
Dando La Nota
