Cerca de la medianoche del sábado, en una vivienda que se encuentra ubicada en la calle Aristóbulo del Valle, una pareja de ancianos, que rondan los 80 años, recibieron una llamada telefónica, luego de atender, se encuentran con la voz de un hombre del otro lado, que se hacía llamar “Doctor Giménez”. El mismo comunica que su nieto había sufrido un accidente de tránsito, y que por tal motivo se encontraba internado en terapia intensiva, y que necesitaba ser intervenido quirúrgicamente de manera urgente.
Ante la sorpresa de los abuelos, “el doctor” prosigue con su pedido: “necesito plata”. Según el “estafador”, esto era para sanear los gastos de la intervención, dado que su nieto había sufrido serias fracturas, producto del accidente, motivo por el cual necesitaba comprar clavos. Pero la cuestión no termina allí, no conforme Giménez, afirmó: “Hasta su domicilio irá una persona a retirar: sábanas, toallas, y algún toallon para higienizar”. Minutos posteriores una persona, enviada por el Dr Giménez se haría presente en el domicilio.
De manera inocente, el abuelo tomó contacto con la persona y preparó todo lo que se le había pedido. También le entregó una suma de $10.000, monto que corresponde al haber jubilatorio, de los dos abuelos. Dinero que había sido cobrado más precisamente el día viernes, sin embargo luego de que esta persona se retiró, minutos más tarde, llegó su hija, a quien en primer instancia, le contaron lo ocurrido junto a otro nieto sobre este llamado del Dr. Giménez quien afirmaba que su nieto se encontraba en terapia intensiva.
De manera inmediata, con la descripción de lo ocurrido, la hija tomó conciencia, de que sus papás habían sido estafados, con el famoso “cuento del tío”. Posterior a lo expuesto por los abuelos, se dirigieron a realizar la correspondiente denuncia. Ahora se espera que la Policía actué y comience a investigar el caso.
Redacción: Germán Ramírez
Informe Facundo Rebol
