En el Delta de Campana se encuentra “El Ojo Misterioso”, una isla de una perfecta forma circular, de 100 metros de diámetro, que navega dentro de otro círculo de agua.
El Ojo comenzó a ser aludido por los distintos medios cuando proliferaron las imágenes aéreas del lugar, pero los lugareños saben de su existencia hace décadas.
El problema se encuentra en su difícil acceso. Es un camino pantanoso, que no permite el tránsito de vehículos a menos de dos mil metros. Solo se puede llegar mediante una travesía inhumana con zambullidas y tramos de nado. Los isleños se refieren al lugar como un destino al cual no desean acercarse ni siquiera los caballos o el ganado.
Uno de los rumores más sonados es el de que se saben observar “luces en el cielo”, luces con las cuales los isleños conviven.
Algunos indican que se trata de una zona enérgica, alegando a que fue un asentamiento de los Querandíes, y sus marcas persisten. A orillas del Río Luján, en camino hacia El Ojo, se hallaron restos de alfarería indígena entre el barro. Según los lugareños, hubo cementerios en esos parajes, donde crecen cardos sobre los entierros antiguos.
Además, en la zona se encuentran barcos cargueros de los años 30 a la vera de un río que por tramos no pasa los 15 metros de ancho y los 50 centímetros de profundidad. ¿Cómo llegaron hasta allí? ¿Qué buscaban? También se encontraron vehículos con orugas militares, que apuntan a los pantanos que conducen a la misteriosa isla. ¿Cuál sería su objetivo? ¿Para qué se dirigían al Ojo?.
Fuente: TN.-
