La muerte de Fernando Báez Sosa, el joven de 19 años que falleció producto de la paliza que recibió de parte de un grupo de rugbiers, fue el punto más alto y extremo en una seguidilla de hechos violentos de distintas características que han concentrado la atención pública en los principales centros turísticos del país.
Según lo relató a Radio Popular el padre del joven, Walter Romby, la golpiza ocurrió el pasado 16. Walter indicó que su hijo había ido a bailar y que antes de regresar del local quedó en encontrarse con amigos en un determinado sector de la ciudad. Al salir del local bailable se desató lo impensado: “Mateo estaba solo, tenía que encontrarse a la salida del boliche con amigos y cuando estuvo en la puerta se cruzó con los agresores lo silbaron, lo llamaron y comenzaron a golpearlo sin mediar palabra”, explicó.
WALTER ROMBY, PAPÁ DEL CHICO AGREDIDO EN VILLA GESELL
“No sé si los que lo atacaron son deportistas o no, pero me da tristeza ver a mi hijo ser agredido de esa manera. Por suerte ahora él está bien y solo le tocó vivir un momento de miedo y angustia”, detalló aunque no pudo evitar analizar lo vivido por Mateo a la luz del trágico final de Fernando Báez Sosa 48 horas después.
