Las falsas informaciones mediante audios, cadenas y fotografías editadas son un problema constante en todo el mundo. Además, los usuarios de las redes cometen el gravísimo error de seguir replicando sin saber que detrás de estas cadenas hay una falsa información que lleva al pánico en la sociedad.
Walter Agüero cuenta con una gran experiencia en ciberseguridad. “El alcance puntual de quien es el origen, se va a poder determinar de dónde salió mediante las redes, como Facebook, Instagram etcétera…).
Pero el marco legal es una de las trabas que pueden llegar a tener los investigadores. El Departamento de Delitos Complejos puede comenzar a actuar mediante un oficio legal enviado por la red social en donde se publicó la llamada “fake news”, ya que ellos pueden tener fácilmente la ‘ID’ del extorsionador de información”, remarcó Agüero.
También, el especialista se refirió a los audios de WhatsApp. “Es difícil saber de donde provienen los audios, pero no imposible”. El sistema que en esta situación tendrían que usar los investigadores, sería la de buscar hacer una cadena retrograda hasta poder dar con el autor material. “El problema es que un usuario tiene la potestad de negarse a decir quién le mandó el audio y sin un amparo legal no se puede continuar la investigación”, concluyó.
Por: Tomas Quiroga Tereschuk.
