Si bien Candelaria, siempre mantuvo controles férreos en su ingreso, la cosecha de papas ha puesto en alerta a toda la población ya que ha aumentado el tráfico de camiones que llegan desde Buenos Aires, lo que siempre representa algún riesgo.
Quienes ingresan a la localidad, traen la documentación correspondiente. “El permiso que tienen viene con horario de entrada y salida al pueblo”, señaló personal de Bromatología de la municipalidad.
Sin embargo, es muy importante que las empresas cumplan con todos los protocolos y se le pide a los trabajadores que no entren en contacto con los transportistas.
Fuente: Norte Puntano
