Desde la Dirección de Zoonosis Municipal informaron que se comenzó aplicar una ordenanza que tiene más de diez años de antigüedad, la normativa exige el registro obligatorio de animales potencialmente peligrosos.
En entrevista con Mariana Gutiérrez, de la Dirección de Zoonosis Municipal explicó que quienes posean un animal peligroso deben acercarse al establecimiento ubicado en Ituzaingó y Pringles. Ahí deberán registrar su animal y constatar que tienen un patio cerrado y que cuentan con las medidas de seguridad para que el animal no se escape, ni se saque su cabeza.
Para quienes no cumplan estos requisitos deben entregar el animal voluntariamente hasta que puedan adecuarse a la normativa.
Para quienes infrinjan las normativas recibirán una multa que rondará los $15.000.
El perro que sale a la vía pública debe estar registrado, vacunado, castrado y debe tener bozal.
