“Es difícil poder tener números positivos ante esta situación tan inédita e inesperada y desde la Fundación lo que quisimos hacer es tener una herramienta que nos proporcione ciertos datos objetivos para direccionar nuestra actividad y para ver de qué manera podemos seguir acompañando a los emprendedores”, detalló Gallardo.
“Llegamos a 304 emprendedores, Pymes e industrias con este relevamiento. Tuvo alcance a todos los departamentos de la provincia y dentro de las conclusiones que sacamos es que el 97% significó un impacto negativo debido a este aislamiento producto del COVID-19 y casi un 72% significaron con pérdidas de más del 50% de sus ingresos”.
“El gran problema es la falta de consumo, la cuestión de la logística, que sería como accede la mercadería y los técnicos en las industrias, son todos problemas en cadena que el sector privado no lo puede resolver a pesar de que se hagan flexibilizaciones. Tratamos de transferir herramientas como conocimientos, nuevos mecanismos para comercializar, también experiencias de otros países innovando los mecanismos de ventas y logísticas”.
“Es imprescindible que el Estado acompañe al emprendedor, que asistan financieramente con créditos a tasa 0, ya que es un problema grande en esta pandemia”.
“Los emprendimientos de uno a cinco empleados es muy alto el impacto, porque son los mayores generadores de empleo, los pequeños o de carácter familiar son los que generan mayor beneficio en las comunidades y un efecto muy beneficioso para la economía, a estos hay que apoyar en primer lugar porque son el eslabón más débil de la cadena productiva”, explicó Gallardo.
“Ha habido muchos emprendedores, sobre todo monotributistas que tuvieron que cerrar, son contribuyentes que ya no aportan y son personas que el Estado va a tener que asistir. Falta una visión estratégica en la provincia para combatir esta crisis, es algo que no puede esperar, las empresas y las Pymes necesitan del auxilio urgente”, concluyó quien preside la Fundación Emprender.
