El 21 de junio pasado, Baldomero, un vecino de la ciudad de Rosario, salió de su casa para hacer las compras. Fue hasta la carnicería del barrio para comprar asado y festejar el Día del Padre. Pero ese día no hubo celebración, sino que comenzó la pesadilla. Es que cuando el hombre regresó a la vivienda, con su esposa y su hija Josefina se dieron cuenta de que faltaba una integrante de la familia, la perra “Chicha”.
Josefina tiene 10 años y la perra salchicha es su gran compañera, con quien mantiene un lazo especial. Desde hacía cinco años, cuando la menor tuvo que ser operada a corazón abierto, nunca se habían despegado. La mascota era para ella una importante compañía: llegó a su vida para atravesar el momento del tratamiento y la operación.
“Hoy mi hija está totalmente sana, curada, con una vida normal. En ese momento se la habíamos ofrecido como paliativo ante la cirugía y todos los exámenes que tenía que hacer antes. Hoy son inseparables”, contó Baldomero.
El día que Chicha desapareció, la familia supuso que tal vez había salido de la vivienda en un descuido, y luego se desorientó y se perdió, o que por ahí alguien se la había llevado. También pensaron que algún vecino pudo haberla visto. Es por eso que comenzaron a buscarla de inmediato. Pegaron y distribuyeron carteles por la zona e iniciaron una campaña en las redes sociales.
La búsqueda tomó magnitud con el correr de los días y hasta llegó a la televisión local. “La extraño mucho y quiero que si alguien la tiene me la devuelva. Ella es como una hermana para mí, la necesito”, había dicho entre lágrimas Josefina a El Tres.
Después de casi un mes, la perra volvió a su hogar
En todo este tiempo, la familia recibió muchos llamados de gente ofreciendo su ayuda para encontrar a Chicha. En su desesperación por hallarla, Baldomero había asegurado que incluso estaban dispuestos a comprarle otra perra a quien tuviera a su mascota, ante el caso de que se hubiesen encariñado.
Eso finalmente no fue necesario. Afortunadamente, después de casi un mes de incertidumbre, quien había adoptado a Chicha se enteró de la situación al ver las noticias y se contactó con Josefina y su familia para devolverla a sus dueños.
“La persona que la recogió no tenía redes sociales, entonces no había visto lo de la búsqueda. Era una chica que se comunicó con nosotros y después se acercó hasta casa”, contó Baldomero, que se mostró agradecido con todos los que colaboraron.
Josefina, por su parte, dijo sentir “mucha felicidad” tras el reencuentro. “Chicha movía la cola y me dio muchos besos. Y yo también, cariño por cariño. Ayer dormimos juntas”, relató la menor con una sonrisa dibujada en su rostro.
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