Aunque siempre se reinventan, nunca es tarde para seguir hablando de las diversas formas que existen en el juego de las estafas. Y es que una vez más otra víctima fue testigo de un sistema aceitado, que inicia con una charla, va tomando poder en su relato y termina con la concreción del hecho.
Ruben Coronel, taxista de la Ciudad de San Luis, subió a un cliente en la zona céntrica a la altura del Paseo del Padre. El cliente le indicó a Coronel que necesitaba dirigirse hacia el comercio Valentini y Sanitarios, situado sobre avenida Ciudad del Rosario, por lo que el conductor comentó: “me hizo esperar como 15 minutos, entró el señor este, salió con una boleta, me habló una mujer y me dice que eran $73.000 y que le faltaban $2.000 si le podía ayudar que me lo iba a pagar en Los Puquios, porque el viaje era hasta Los Puquios”.
Tras acceder al pedido del pasajero, Ruben sacó dinero de su bolsillo con la confianza de que una vez concretado el viaje, iba a recibir el efectivo correspondiente al viaje y al préstamo realizado. Sin embargo, una vez que el hombre pudo hacerse con la plata, retornó al local y rápidamente volvió al vehículo para terminar con su aventura que tenía como punto final la localidad de Los Puquios.
Motivo por el cual Coronel expresó: “cuando estábamos para agarrar a Los Puquios, me dice: sabes que justo tengo que retirar unas cosas en el centro, volvamos para atrás tenés ticket, si tengo ticket le digo no te hagas problema. Me volví, se me metió a un negocio y cuando quise ver se me escapó, le pregunté a la chica del comercio, dice preguntó por unas cosas y se fue, pero claro hay tanta gente en el centro que no lo vi encima estaba mal estacionado”.
Vale resaltar, que el conductor perdió de vista a su estafador en calle San Martin y Pedernera, lugar donde se bajó para ingresar a un comercio ubicado en esa zona. Aunque buscó por varios sectores, el tachero no pudo dar con el hombre, por lo que regresó al establecimiento para ver si las cámaras habían tomado imágenes de esta persona.
En este contexto y al llegar al lugar y dialogar con las autoridades del negocio, Ruben manifestó: “ellos tomaron la imágen de la persona, porque están usando a la empresa para estafar a cualquiera. Yo alerto porque el tipo lo va hacer varias veces y le dije a la empresa que tenga cuidado porque el tipo es un estafador, está usando la firma, entra y saca una boleta, está bien yo no sabía, porque una boleta paga, tiene un color y el presupuesto es otro, es lo que menos me imagine. En total perdí $2.400”.
