Brasil dio un paso significativo hacia la sostenibilidad energética al sancionar el Proyecto de Ley Nº528/2020, conocido como la Ley de Combustible del Futuro.
Esta normativa ambiciosa no solo promueve la movilidad sostenible, sino que también establece medidas concretas para reducir las emisiones de dióxido de carbono en el país.
Se espera que, con su implementación, Brasil evite la emisión de 705 millones de toneladas de dióxido de carbono para el año 2037.
La ley introduce programas innovadores como el Programa Nacional de Combustible Aéreo Sustentable, el Programa Nacional de Diésel Verde y el Programa Nacional de Descarbonización del Productor e Importador de Gas Natural, además de incentivos al biometano.
Estas iniciativas están diseñadas para fomentar la investigación, producción y uso de biocombustibles, promoviendo así una transición efectiva hacia una matriz de transporte más limpia.
“Brasil es el país que hará la mayor revolución energética del planeta”
El impacto económico de esta ley también es significativo, con proyecciones de inversiones que alcanzan los 260 billones de reales.
Las autoridades brasileñas ven en esta legislación una oportunidad no solo para reducir la huella de carbono del país, sino también para posicionar a Brasil como un líder en la revolución energética a nivel global.
En un momento donde la sostenibilidad se convierte en una necesidad urgente, la Ley de Combustible del Futuro podría ser el motor de un cambio positivo en el panorama energético mundial.
Durante la ceremonia de sanción de la Ley de Combustible del Futuro, llevada a cabo en Brasilia en el marco de la Feria de Liderazgo Verde de la Expo Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva declaró con entusiasmo: “Brasil es el país que hará la mayor revolución energética del planeta”.
Con un enfoque en la descarbonización y el desarrollo sostenible, la ley marca un hito en el avance de Brasil hacia una economía verde.
Lula subrayó que el Combustible del Futuro también crea oportunidades para la generación de empleo.
“Estamos plantando una nueva semilla: la semilla del combustible del futuro. Este programa pondrá a Brasil a la vanguardia de la nueva economía”, añadió Alexandre Silveira, ministro de Minas y Energía.
Los cambios que propone la ley de combustibles
Una de las disposiciones más relevantes de la ley es el aumento en el porcentaje de mezcla de etanol y nafta, que pasará del 22% actual al 27%, con la posibilidad de alcanzar el 35%.
En el caso del biodiésel, se incrementará progresivamente a partir de 2025, comenzando con un punto porcentual adicional por año hasta llegar al 20% en marzo de 2030.
La Ley de Combustible del Futuro no solo se enfoca en los combustibles terrestres; también establece iniciativas para la aviación y los combustibles marinos.
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