Con una mascarilla en la boca, Fujimori abrazó a sus hijos Keiko y Kenji que lo esperaban y subió a una camioneta en la puerta de salida del penal.
Con una mascarilla en la boca, Fujimori abrazó a sus hijos Keiko y Kenji que lo esperaban y subió a una camioneta en la puerta de salida del penal.