Un estudio realizado en Noruega analizó los efectos de la proscripción del uso de smartphones y mostró una mejora en la salud mental, reducción del bullying, mejora de calificaciones en mujeres e impacto positivo en niños más pobres.
Un estudio realizado en Noruega analizó los efectos de la proscripción del uso de smartphones y mostró una mejora en la salud mental, reducción del bullying, mejora de calificaciones en mujeres e impacto positivo en niños más pobres.