Gabriel Guillar lideró una emotiva expedición puntana al Valle de las Lágrimas, lugar de la tragedia de 1972. Entre restos del avión y el memorial, el montañista destaca que para sumarse solo hace falta actitud y ganas de superarse.
Gabriel Guillar lideró una emotiva expedición puntana al Valle de las Lágrimas, lugar de la tragedia de 1972. Entre restos del avión y el memorial, el montañista destaca que para sumarse solo hace falta actitud y ganas de superarse.