Después de miles de intentos de calmar a su bebé, un papá recurrió a rezarle y el resultado los sorprendió. Mientras el padre lo tomaba de la cabeza y le hablaba de Dios, el pequeño se tranquilizó y miraba con atención al hombre.
Después de miles de intentos de calmar a su bebé, un papá recurrió a rezarle y el resultado los sorprendió. Mientras el padre lo tomaba de la cabeza y le hablaba de Dios, el pequeño se tranquilizó y miraba con atención al hombre.