Le llevó ocho meses hacer el traje para venderlo, pero no tuvo suerte. Cuando lo uso y recorrió las calles de su país, lo llevaron preso porque lo denunciaron por sospechoso. Desde ahí, gracias a los medios de comunicación, despegó.
Le llevó ocho meses hacer el traje para venderlo, pero no tuvo suerte. Cuando lo uso y recorrió las calles de su país, lo llevaron preso porque lo denunciaron por sospechoso. Desde ahí, gracias a los medios de comunicación, despegó.