El icónico festival catamarqueño, en su 54.ª edición, deslumbra con su despliegue cultural y artesanal, consolidándose como un motor para el turismo y la economía regional hasta el 27 de julio.
El icónico festival catamarqueño, en su 54.ª edición, deslumbra con su despliegue cultural y artesanal, consolidándose como un motor para el turismo y la economía regional hasta el 27 de julio.