Un carrito gastronómico ubicado en la esquina de Chacabuco y Pringles fue blanco de delincuentes que, amparados por la oscuridad y la escasa presencia policial, forzaron el ingreso y sustrajeron pertenencias.
Un carrito gastronómico ubicado en la esquina de Chacabuco y Pringles fue blanco de delincuentes que, amparados por la oscuridad y la escasa presencia policial, forzaron el ingreso y sustrajeron pertenencias.