El 4 de febrero de 1912, Franz Reichelt, convencido que había inventado un paracaídas, super convencido, se tiró del primer piso de la Torre Eiffel a 57 metros de altura y dos cámaras grabaron su muerte.
El 4 de febrero de 1912, Franz Reichelt, convencido que había inventado un paracaídas, super convencido, se tiró del primer piso de la Torre Eiffel a 57 metros de altura y dos cámaras grabaron su muerte.