Hoy, Ariel no es solo un médico clínico del Hospital Carrillo.Es un sobreviviente que transformó el dolor en servicio, un hijo que honra la memoria de su padre previniendo muertes prematuras y un profesional que cuida de los adultos mayores
Hoy, Ariel no es solo un médico clínico del Hospital Carrillo.Es un sobreviviente que transformó el dolor en servicio, un hijo que honra la memoria de su padre previniendo muertes prematuras y un profesional que cuida de los adultos mayores