Lo que parecía un día para el olvido se transformó en un giro del destino sin precedentes. Tras sufrir un desperfecto mecánico, decidió probar suerte y terminó alzándose con un pozo de más de 422 millones de pesos.
Lo que parecía un día para el olvido se transformó en un giro del destino sin precedentes. Tras sufrir un desperfecto mecánico, decidió probar suerte y terminó alzándose con un pozo de más de 422 millones de pesos.