La misa tuvo lugar después de que el candidato presidencial calificara al líder religioso como un “jesuita que promueve el comunismo”, “personaje impresentable y nefasto” y “representante del maligno en la Tierra”.
La misa tuvo lugar después de que el candidato presidencial calificara al líder religioso como un “jesuita que promueve el comunismo”, “personaje impresentable y nefasto” y “representante del maligno en la Tierra”.