El hecho ocurrió en China, donde una mujer de 82 años se comió ocho ranas vivas para calmar el dolor de espalda. Contrajo una grave infección parasitaria que casi le cuesta la vida.
El hecho ocurrió en China, donde una mujer de 82 años se comió ocho ranas vivas para calmar el dolor de espalda. Contrajo una grave infección parasitaria que casi le cuesta la vida.