La nadadora artística de 25 años, que ya había sufrido otros desmayos antes del incidente en Budapest, tuvo que ser auxiliada por su entrenadora ante la pasividad de los rescatistas
La nadadora artística de 25 años, que ya había sufrido otros desmayos antes del incidente en Budapest, tuvo que ser auxiliada por su entrenadora ante la pasividad de los rescatistas