Mientras los exiliados radicados en la provincia ven una luz de esperanza tras años de crisis, organizaciones sociales marcharon en la capital para repudiar la intervención de Estados Unidos, calificándola como un ataque a la soberanía.
Mientras los exiliados radicados en la provincia ven una luz de esperanza tras años de crisis, organizaciones sociales marcharon en la capital para repudiar la intervención de Estados Unidos, calificándola como un ataque a la soberanía.