“Ver un cachorro en una sala de internación cambia la vibra emocional. No solo de los pacientes, también de todos los que trabajamos acá”, sostuvo la doctora Brenda Duperré.
“Ver un cachorro en una sala de internación cambia la vibra emocional. No solo de los pacientes, también de todos los que trabajamos acá”, sostuvo la doctora Brenda Duperré.