Tras el bombardeo, Seúl advirtió de estas acciones son una amenaza para la paz en la región y también abrió el fuego en una zona donde ambos países están separados por apenas 12 kilómetros.
Tras el bombardeo, Seúl advirtió de estas acciones son una amenaza para la paz en la región y también abrió el fuego en una zona donde ambos países están separados por apenas 12 kilómetros.