En un acto de amor puro, una mujer de 48 años donó un riñón a su hermana de crianza, marcando el trasplante número 32 en la historia del sistema público provincial.
En un acto de amor puro, una mujer de 48 años donó un riñón a su hermana de crianza, marcando el trasplante número 32 en la historia del sistema público provincial.