Luego de 43 días de una batalla que rozó lo milagroso, el joven de 18 años abandonó el Hospital Central Ramón Carrillo rodeado de una marea de globos, abrazos y lágrimas de alivio.
Luego de 43 días de una batalla que rozó lo milagroso, el joven de 18 años abandonó el Hospital Central Ramón Carrillo rodeado de una marea de globos, abrazos y lágrimas de alivio.