Una investigación liderada por Will Steffen, de la Universidad Nacional Australiana, advierte que esta situación podría resultar en que las temperaturas se sitúen de media cinco grados por encima de la era preindustrial y que el nivel del mar suba a largo plazo entre 10 y 60 metros.
Actualmente la temperatura media global es un poco más de un grado superior al de la era preindustrial y aumenta 0,17 grados cada década.
Steffen remarcó que si las temperaturas aumentasen dos grados por las actividades humanas se activarían unos procesos en el sistema de la Tierra, denominados retroalimentaciones, que pueden desencadenar un mayor calentamiento, incluso si se deja de emitir gases de efecto invernadero.
Estos elementos de retro alimentación incluyen la descongelación del permafrost (suelo permanentemente helado), la pérdida de metano hidratado de las aguas marinas, el debilitamiento de sumideros de carbono en tierra y mar, y el aumento de la respiración bacteriana en los océanos.