La agenda de Mauricio Macri por Europa se descongela. Este miércoles llegó a Davos con sol y 7 grados, sin duda el comentario del día en esta comuna del cantón de los Grisones. Quedó atrás una Moscú con nubes y -15 grados. Pero también las citas del Presidente resultaron más cálidas. Justin Trudeau ingresó a la Casa Argentina batiéndose el pelo, saludando y a un trote ligero. Vladimir Putin, en la reunión del martes, marchó solemne entre las estatuas de Pedro El Grande y Alejandro I para acomodarse al lado de Macri sin decir mucho. O más bien nada.
El ambiente de Davos dónde se reúnen empresarios, presidentes y artistas de todo el mundo, luce bastante relajado este año salvo por el arribo de este jueves de Donald Trump. En este contexto, el Presidente dará un discurso en el plenario del Congress Hall a las 11.20 de la mañana de Suiza.
Macri en su exposición hará énfasis en la conducción argentina del G-20. Todo un cambio respecto a hace dos años cuando vino aquí la última vez. Entonces había asumido hacía casi un mes la presidencia y la economía estaba en default.
Ahora Macri fue todo lo contrario. Se lo vio reuniéndose con líderes y mencionando la agenda del G-20. Con Bill Gates habló de un proyecto conjunto en el ámbito de ese bloque y orientado a garantizar la seguridad alimentaria mundial. Y luego vio Hugh Evans, fundador y CEO de Global Citizen, una plataforma que apadrina y respalda a organizaciones que luchan contra la extrema pobreza, encargado de organizar el festival social en la cumbre del G20 de Hamburgo.
También hubo turno para la política y el G-20. Con Angela Merkel, la canciller de Alemania, conversó sobre el futuro del trabajo, la infraestructura y un futuro alimentario sostenible. Tres ejes que Argentina impulsa este año en su presidencia.
Macri sostuvo que la reunión con Merkel fue muy buena. Lo mismo con el canadiense Trudeau. Y volvió ayer a referirse a su deseo de avanzar en acuerdos de libre comercio desde el Mercosur. Con Trudeau conversó sobre el inicio de las negociaciones entre el bloque y Canadá. Habrá un anuncio formal en Ottawa a principios de febrero al respecto. “Están para cerrar rápido los canadienses”, dijo ayer un alto funcionario.