La confesión del titular de Hidrovía S.A., Gabriel Romero, es clave no solo para el caso de los cuadernos de las coimas sino para la causa en que se investigaba irregularidades en esa polémica concesión. Romero confesó este jueves en su indagatoria, al acogerse al régimen del arrepentido, que “pagó sobornos por el decreto 113/2010”, dijo una fuente judicial a Clarín. Ese decreto fue firmado por Cristina Kirchner en el 2010 y prorrogó sin licitación la concesión para esa empresa hasta el 2021, lo que complica más la situación judicial de la ex presidenta.
Con esa decreto se definió el negocio del drenaje y el cobro de peajes a todos a todos los buques que entran por el canal Mitre a Rosario y luego siguen hasta Asunción y es multimillonario.
La trama de un negocio con el Estado. En el 2001, el ex presidente Eduardo Duhalde permitió seguir cobrando el peaje en dólares, pese a que había pesificado toda la economía tras las salida de la convertibilidad. Desde ese momento la diputada de Cambiemos, Elisa Carrió, hizo varias denuncias sobre todo porque sospecha que un sector del radicalismo le da respaldo político a Romero. Antes que Carrió, en el 2010, el abogado Francisco Pizarro Posse hizo una denuncia penal contra el consorcio Hidrovía S.A. La firma está en manos de Romero y la compañía belga Jan de Nul. Romero tenía muy buenos vínculos con el Gobierno K. En el 2009, Romero participó de una cena de empresarios con Cristina en Olivos. De Nul estuvo investigado por la Justicia en Bélgica por corromper a un funcionario.
Pizarro Posse fue el denunciante que originó este expediente que lleva más de 15 años en Tribunales. En el 2010, Pizarro Posse -hoy fallecido- se presentó ante el juez federal Rodolfo Canicoba Corral solicitando se suspendan las obras hasta que se esclarezcan los nuevos hechos denunciados.
Sin embargo, luego de un complejo proceso de renegociación, Cristina Kirchner firmó el decreto 113/2010 y sin mediar licitación, como corresponde en estos casos, le otorgó a Hidrovías S.A. un tramo muchísimo mayor -1100 km- para ampliar los canales hasta llegar a Asunción y le prorrogó la concesión ocho años más, hasta el 2021. Cristina había dicho que fue a cambio de que la empresa renunciara a juicios contra el Estado. Desde los noventa, ninguna empresa pudo competir con Hidrovía S.A.